miércoles, 11 de mayo de 2016

Premio el 'Paraje bilbaíno' a la pastelería Arrese

La Konpartsa Moskotarrak entregó el martes 10 de mayo el premio 'El paraje bilbaíno' en su quinta, que correspondió a la Pastelería Arrese. 



Este premio pretende llamar la atención sobre esos clásicos comercios bilbaínos de siempre, de los que desgraciadamente cada vez nos van quedando menos. Lugares entrañables que forman parte de nuestra vida, como en muchos casos lo fueron de generaciones anteriores a la nuestra.


En ediciones anteriores los comercios galardonados fueron la charcutería “La Moderna”, la Bodeguilla Vallejo, Sombreros Gorostiaga y el pasado año la pastelería y salón de té New York.





El jurado de esta quinta edición ha estado compuesto por el responsable de comunicación del BEC y presidente de la Asociación de periodistas vascos Jesús Coterón, el dibujante y escritor costumbrista K-Toño Frade y la historiadora “ilustre de Bilbao” María Jesús Cava, que pasan a formar parte de lo que denominamos el “Club de los bilbainólogos”.


Según palabras de María Jesús Cava, el origen más remoto de la pastelería Arrese se localiza en la calle Bidebarrieta (1852) con sus promotores Francisco Arrese y Gregoria Etxebarria. Desde aquel esplendido local descrito por su belleza (mármol labrado de Carrara y un gran obrador). Dispuso luego de otra pastelería en Atxuri  y una tercera en Gran Vía esquina Astarloa (1923). 


Años después, Concepción, hija menor de Francisco Arrese, obtuvo por testamentaría la tienda de la Gran Vía, en cuyo local  mantuvo el negocio confitero. Casada con Marcos Orueta, último alcalde de Deusto antes de su anexión con Bilbao, tuvo cinco hijos de los cuales, Carmen, casada con José Antonio Urrestarazu, propietario de bodegas, sigue siendo hoy la continuadora de la firma,  junto con sus tres hijos. 


La mítica pastelería, afamada entre otros productos por sus trufas, mantiene su valor patrimonial y particular fisonomía, confirmando la historicidad y buen gusto de las confiterías bilbaínas. 


En 2016 ha cumplido 164 años de existencia y sigue comprometida como el establecimiento más antiguo de la Gran Vía.

Queremos agradecer la presencia de nuestro alcalde, Juan Mari Aburto, al Otxote Txipli-Txapla, a nuestro entrañable amigo, el txistulari Mikel Bilbao, y a todas las personas que se acercaron a compartir con nosotros tan agradable tarde. 






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